martes, 26 de febrero de 2013

Juventud en extasis: Capitulo 8 Enamorarse


—Dhamar, quiero que seas mi novia.
—¿No te parece un poco precipitado?
—En lo absoluto. Estoy perfectamente seguro de lo que siento…
Fue hasta entonces que bajó su rostro titubeante.
—Me gustas, Efrén. Pero no a ese grado todavía. Seamos amigos primero, démosle su tiempo a la relación.
—¿Su tiempo?
Yo no sabía de tiempos. De hecho la lentitud era lo primero que solía evitar al seducir. Mi frase favorita era: “Cuanto más rápida es la conquista, mejor es el conquistador”. Ahora me daba cuenta de una verdad mayor, fundamental: El hombre realmente enamorado es capaz de esperar cuanto sea necesario.
Asentí. 
Esa noche, al despedirnos, Dhamar depositó un suave beso en mi mejilla. Correspondí impresionado sin importar la magnitud de la explosión que ese gesto desencadenaría en mi vida.

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